BOLETÍN INFORMATIVO N° 024 – SEPTIEMBRE 03 DE 2014
SALUD
MENTAL
La salud mental no es sólo la ausencia de trastornos
mentales. Se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es
consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de
la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer
una contribución a su comunidad.
Dentro de los problemas de
salud mental figuran los llamados trastornos mentales como el estrés, depresión
y el suicidio.
La
depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por
la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o
falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio
y falta de concentración.
La depresión puede llegar a
hacerse crónica o recurrente, y dificultar sensiblemente el desempeño en el
trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria.
El
estrés se define como "un
patrón de reacciones cognitivas, fisiológicas, de comportamiento y reacciones
emocionales dañinas reactivas a aspectos adversos del contenido del trabajo,
organización del trabajo y del medio laboral. Es un estado que se caracteriza
por niveles altos de ansiedad y angustia, con la frecuente sensación de no poder
hacer frente al trabajo".
Recomendaciones para el
estrés
He
aquí algunas ideas para lidiar con el estrés en el trabajo:
Tome
descansos durante el día. Aún 10 minutos de tiempo personal le
refrescarán su actitud mental. Tome una caminata corta, hable con un
compañero/a sobre algo no relacionado con el trabajo, o simplemente siéntese
tranquilo con los ojos cerrados y respire.
Aléjese por un momento de la situación cuando siente coraje. Reagrúpese o intégrese mentalmente contando hasta 10, entonces mire la situación nuevamente.
Establezca estándares razonables para usted y los demás. No espere la perfección.
Hable con su supervisor acerca de la descripción de su puesto. Sus responsabilidades y criterios de desempeño pueden no reflejar de manera precisa lo que usted está haciendo. El trabajar juntos para hacer los cambios necesarios no solamente beneficiará su salud emocional y física, sino que también mejorará la productividad general de la organización.
El suicidio Cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una tasa de mortalidad "global" de 16 por cada 100.000, o una muerte cada 40 segundos.
En
los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel
mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre las
personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de
10 a 24 años; y estas cifras no incluyen los tentativas de suicidio, que son
hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.
Los
trastornos mentales (especialmente la depresión y los trastornos por consumo de
alcohol) son un importante factor de riesgo de suicidio en Europa y América del
Norte; en los países asiáticos, sin embargo, tiene especial importancia la
conducta impulsiva.
El
suicidio es un problema complejo, en el que intervienen factores psicológicos,
sociales, biológicos, culturales y ambientales.
Es
evidente que la prevención del suicidio requiere la intervención y la
participación tanto del sector de la salud como de otros sectores, como por
ejemplo los de la educación, el mundo laboral, la policía, la justicia, la
religión, el derecho, la política y los medios de comunicación.
Fuente
de la información:
OMS:
Organización Mundial de la Salud
American
Psychological associatión



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